Venta de Viviendas En Perú Crecerá 20% en el 2011

Alrededor de 30 mil unidades comprarán las familias peruanas este año, estimó consultora Tinsa. El desarollo urbano se extenderá a nuevas zonas.

El año pasado (2010) fue bueno para el sector residencial, asegura Gino Layseca, gerente general de la consultora Tinsa. La oferta inmobiliaria creció entre 9% y 10% y se vendieron cerca de 25 mil viviendas.

Para 2011, con un crecimiento económico de alrededor de 7% –según estimó recientemente el presidente Alan García– la colocación de viviendas llegaría a las 30 mil unidades, 20% más que el año anterior, proyectó el ejecutivo. “Se acentuará la tendencia de desarrollar proyectos para los sectores C y ‘B menos’ por parte de las empresas constructoras que antes atendían a los sectores A y B”, anota.

CON POTENCIAL

En ese sentido, los nuevos polos de expansión urbana en Lima Metropolitana durante 2011 serán los distritos de Santa Clara, Cañete, Pachacámac, Cieneguilla, Carabayllo, Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y San Juan de Miraflores, donde hay terrenos de dimensiones importantes, anotó.

En provincias, el dinamismo que hoy se observa en Chiclayo, Trujillo y Piura, pronto se trasladará a Cañete, Cajamarca y, en menor intensidad, a Cusco, refiere el representante de Tinsa. No prevé un alza en el precio de las viviendas, pues –según argumenta– las constructoras optarán por reducir el tamaño de las viviendas para compensar el incremento de los terrenos o de los materiales de construcción.

(Fuente: Peru21).

Hipotecas y Casas

Alquiler de Casas de Verano en Playas de Perú Cuesta la Mitad que en Chile

El alquiler de una casa de verano frente al mar cuesta la mitad en Perú que en Chile y por eso cada vez más chilenos han comenzado a emigrar a playas peruanas, según informa hoy el diario El Mercurio de Chile.

“Este año ha habido un fuerte aumento de chilenos preguntando por casas. Para este año, incluso, ya tengo cerrado con familias de Santiago”, asegura el dueño del complejo turístico Las Casitas en Máncora (Perú), Lawrence Zuanich.

El diario sureño refiere que Asia se ha convertido en uno de los principales centros de veraneo de la clase alta peruana, dada su cercanía con Lima (sólo 100 kilómetros al sur).

“En este distrito, la mayoría de las playas son privadas y generalmente las casas están dentro de un condominio o club”, cita el artículo. Añade que una casa en Playa Blanca o El Golf, por dos semanas, bordea los 5,000 dólares (2.4 millones de pesos chilenos), según datos entregados por la empresa Villarán & Rodrigo.

Para El Mercurio, esta es una opción que puede resultar atractiva para los chilenos, ya que con pasajes incluidos una familia de seis personas podría veranear en una casa top por aproximadamente cuatro millones de pesos la quincena, un 33 por ciento menos que en Zapallar (Chile).

También se ha hecho popular entre los chilenos la playa de Máncora donde el alquiler de casas en promedio cuesta 3,900 dólares por 15 días. (1.9 millones de pesos chilenos). La nota cita el caso de los socios del estudio Guerrero Olivos Novoa y Errázuriz, Cristián Fabres y José Miguel Ried, quienes veranearon con sus familias en esa playa peruana. “Arrendamos una casa increíble, que nos costó la mitad de lo que nos habría costado una en Zapallar o Cachagua. Además, teníamos una persona que nos ayudaba con los niños y un cocinero: era como comer en el mejor restaurante peruano todos los días”, dijo Fabres.

Finalmente se señala que la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú) ha registrado un fuerte incremento de chilenos interesados en las playas peruanas en los últimos años. “De hecho, estiman que en 2010 cerrará con la visita de 30 mil chilenos más que en 2009. Además, en la embajada (peruana) manejan un listado con referencias de casas y alojamientos acreditados, con el objetivo de darles mayor confianza a los interesados”, dice El Mercurio.

(Fuente: El Mercurio).

Hipotecas y Casas

SBS incluye a los créditos inmobiliarios dentro de las inversiones elegibles por las aseguradoras [Perú]

Las aseguradoras ahora tienen entre sus “inversiones elegibles” a los créditos inmobiliarios para la adquisición de bienes futuros, según la última resolución de la SBS Nº15333-2010.

Para ser incluídos en dichas inversiones estos deberán contar como respaldo depósitos en efectivo o cartas fianza, de modo que garanticen la construcción de los inmuebles, la independización y la constitución de hipotecas.

El órgano regulador aseguró que con esta decisión busca dinamizar la inversión en los créditos inmobiliarios y ampliar las garantías que los respaldan.

(Fuente: Peru21).

Hipotecas y Casas

El Peligro de una Nueva Burbuja Inmobiliaria En Perú

¿Una nueva burbuja Inmobiliaria?

Si tuviéramos la oportunidad de preguntar a los constructores en Perú, qué quisieran saber sobre el futuro del denominado boom de la construcción, casi tenemos la certeza que muchos de ellos preguntarán si habrá una burbuja inmobiliaria y si la habrá cuando será y en qué condiciones se dará.

Bueno, la respuesta es que sí, la habrá y la empezaremos a ver el próximo año y en condiciones de menor impacto que en otras latitudes, depende de cómo terminemos este fin de año. Sin embargo, la buena noticia es que a diferencia de otras burbujas inmobiliarias que han impactado de manera fúnebre en otros países, pero su efecto se dará en algunas categorías o segmentos de negocios inmobiliarios.

Debemos aclarar que la definición de una burbuja inmobiliaria esta más relacionado a lo fácil que es lograr un financiamiento para adquirir un departamento y que luego dejaríamos de pagar. No es nuestro caso, porque la aprobación del crédito hipotecario en todas las instituciones financieras peruanas pasan por varios filtros y además porque en nuestro mercado difícilmente se puede solicitar un crédito adicional de libre disponibilidad en los casos que las propiedades tengan un mayor valor a lo planteado inicialmente.

Lo que si existen son oportunistas que compran departamentos en planos, adquieren el crédito pagando el 10% y algunas cuotas, para luego venderlos cuando ya se encuentra terminado teniendo como utilidad el diferencial de precios. Este artículo va orientado más por el lado de la sobreoferta inmobiliaria.

El sistema financiero peruano ha creado las condiciones para facilitar el desarrollo inmobiliario a distintas escalas y en términos generales está caminando bastante bien y sin contratiempos por un tema de competitividad entre ellos, los bancos. Porque ahora, sino te gusta el banco, pues te cambias, como dirían nuestras hijas, “en wuan”. Tenemos bancos de todos los tamaños, cantidades, calidades, colores y sabores, para ser recalcitrantes.

¿Cuál es entonces nuestra hipótesis? Lo que está sucediendo es que la matriz del negocio inmobiliario en el Perú está sujeta a determinados factores que limitan de manera relevante la creación de nuevos productos inmobiliarios lo que lleva a los promotores y constructores prácticamente a seguir replicando y replicando soluciones que en un plazo muy corto saturarán el mercado de manera inexorable.

A continuación daremos algunos alcances para sustentar esta hipótesis:

En primer lugar está el reglamento nacional de construcciones, que en la práctica define los tipos de vivienda y otras tipologías de proyectos que se pueden desarrollar y sus configuraciones, los mismos que están con muchas limitaciones. No incorpora la nueva tecnología y servicios en la construcción moderna, se ha quedado en el siglo anterior. Los nuevos usos, costumbres, gustos y preferencias de los consumidores finales, se hacen evidentes cuando no encontramos marco jurídico que permita rápidamente gestionar cambios de tipo tecnológico.

En segundo lugar, la ley de municipalidades que les da a los municipios la facultad para manejarse como repúblicas independientes, es decir, cada distrito no tiene opción de concertar a nivel metropolitano, para generar una política corporativa de lineamientos arquitectónicos y de servicios acorde a su crecimiento y bajo las futuras necesidades de la población, no solo a su crecimiento, sino también, a sus nuevos usos y costumbres, que van cambiando y, hoy, de manera dramática por medio de la tecnología. Esta condición prácticamente inhabilita la posibilidad de crear planes a nivel de toda la ciudad en temas de vialidad, zonificación, políticas integrales para manejos del espacio público y la proyección de la ciudad en los próximos años.

Un tercer punto es que el ministerio de vivienda, que tiene una incapacidad inherente para promover leyes que permitan el desarrollo inmobiliario por el desconocimiento de las invariantes que gobiernan el mercado, aunado a la ineficiencia para implementar de manera definitiva normas ejecutivas que simplifiquen los procesos para asegurar proyectos en corto plazo y garantizarlos en el largo plazo. Esto es un tema del ejecutivo, pero también hay que agilizar el cambio.

Y por último, un mea culpa, los colegios profesionales hasta ahora no han logrado interpretar las nuevas necesidades inmobiliarias del mercado cambiante y siguen y siguen actuando de la misma manera como se revisaban proyectos hace treinta años con sesiones una vez por semana y con las mismas prácticas que cuando se presentaban menos del 10% de proyectos que ahora.

El colegio de arquitectos, para muchos profesionales, se ha convertido en una institución paquidérmica y arcaica que con sentido tergiversado de la defensa del gremio, se enfrenta a los constructores y promotores inmobiliarios en vez de convertirlos en sus aliados estratégicos y socios en el cambio.

El Colegio de Ingenieros, deja pasar de manera cómplice aspectos técnicos que no tienen sustento en la ciencia y que pone en grave riesgo al normal desenvolvimiento de la actividad económica en las personas jurídicas. Casas donde vivían menos de diez personas, ahora se han convertido en cuarenta unidades inmobiliarias con poco menos de doscientas personas viviendo en el mismo terreno, pero en una construcción vertical que necesita más servicios de agua, desagüe, teléfono, internet, cable, voip, etc. La ciudad no estuvo diseñada para esta avalancha de personas que están hacinadas en el tiempo.

Como decíamos, las revisiones por los delegados de los distintos colegios profesionales, normalmente, se dan una vez a la semana y son el ojo de la aguja por la cual pasa toda la arquitectura e ingeniería civil formal; es decir, esto es un verdadero, como diría Eliyahu Goldratt, “cuello de botella”.

Pero, no es el único cuello de botella, es necesario agregar además que la actividad inmobiliaria no se da de una forma homogénea; sólo en Lima, la inversión se concentra en 6 ó 7 distritos y el resto de la ciudad no se mueve a la misma velocidad por una incapacidad de algunos gobiernos municipales de crear expectativas sobre los inversionistas para atraer proyectos; esto pasa también en provincias, la actividad constructora está localizada y concentrada en ciertas áreas de la ciudad, ubicaciones que son “tradicionalmente atractivas”.

Definitivamente, sin planeamiento nada es posible, la anarquía urbana es la constante. Lo que pasa es que la planificación en base al registro histórico, no te dice nada de tu futuro probable.

No se necesita se un futurólogo ni tener una suspicaz intuición celestial, para darse cuenta que, el mercado de seguir así, la Burbuja Inmobiliaria golpeará varios segmentos de mercado que serán sobre ofertados el próximo año. Según algunos especialistas en el tema en Lima, los más afectados serán proyectos de oficinas en Surco y San Isidro en formatos de más de 200 m2 y departamentos entre 100 m2 y 200 m2 m2 en las zonas de Miraflores, Jesús Maria y San Borja. en provincias creemos que afectará a oficinas en venta más que en alquiler y en departamentos cuya ubicación se concentra e zonas de alta competencia en formatos de 90 m2 a 120 m2. También, hay una clara tendencia que el mercado de departamentos está migrando a casas en condominios con modernos servicios, mucha seguridad y dos vehículos por familia.

Los productos inmobiliarios destinados a vivienda sin acabados en zonas no tradicionales y oficinas de formato pequeño podrán encontrar un mercado si pueden controlar el valor de venta, reduciendo la utilidad pero obteniendo rotación.

Sin embargo, todavía hay espacio para emprendimientos desarrollados para la venta de lotes de formato pequeño. En centros comerciales todavía hay mucho por hacer, pero en formatos pequeños y orientados a mercados vecinales. Los Strip Centers son una muy buena alternativa en provincias. Ahí donde le falta mercado para el gran centro comercial, esta alternativa de menos de una hectárea en terreno y usando tiendas de abarrotes y servicios de calidad, es la moderna tienda de barrio a una escala en crecimiento. Los Stripcenters pertenecen a la nueva generación de centros comerciales donde los metros cuadrados son administrados y promovidos. Estos proyectos no son vendidos. Cuando uno decide hacer un Stripcenter es importante partir de una tienda ancla. Para este tipo de proyectos el ancla natural es en definitiva un supermercado. En EEUU el 80 % de los centros comerciales son Stripcenters anclados en supermercados. Es un formato que les funciona y funcionará aquí también.

La pregunta clave ahora es: ¿Como darle sostenibilidad al desarrollo inmobiliario en nuestro país?. Bueno, tenemos que hacer cambios relevantes en materia de marco jurídico. La ley de municipalidades debe ser modificada para darle fuerza a un ente que permita un planeamiento más integral. Otro aspecto importante es la visión de los promotores inmobiliarios, pasar de negocio económico a negocio financiero, es la clave. Proyectos donde vendas flujos de caja más que estructuras de concreto armado, donde la negociación se centre en el spread, más que en una utilidad a la venta y donde la Titulización forma parte de tu cultura financiera, más que el sobregiro para capital de trabajo.

Dar seguridad jurídica a los proyectos para que cuenten con un mayor plazo y crear una normativa que permita asegurar las condiciones en macro proyectos, para promover la trasformación organizada de la ciudad en gran escala a través de la inversión privada; es una tarea que todavía ni iniciamos. No olvidemos que los macro proyectos con seguridad jurídica son la llave para darle sostenibilidad al desarrollo inmobiliario en nuestro país.

Otro tema no menos importante es la modificación del Reglamente Nacional de Construcciones (RNC) para promover la creación de nuevas tipologías arquitectónicas en vivienda, comercio y servicio y le permita al inversionista crear productos inmobiliarios nuevos y más especializados de acuerdo a las distintas realidades de las ciudades. Las fuentes de energía eólica, fotovoltaica y otras deben estar presentes en el concepto de domótica que es lo que se viene y cada vez a menor costo, claro…depende de la masificación de la tecnología, pero hay que estar listos.

El ampliar los stocks inmobiliarios a nivel de zonificación, permitirá que las ciudades cuenten con más áreas para desarrollar proyectos comerciales y servicios de calidad. Esto lleva al tema de cambiar el viejo paradigma de ciudades dormitorio, aquellas áreas destinadas a vivienda urbana, dejando de lado la generación de actividades económicas locales, debemos emprender con ciudades con servicios múltiples que disminuirían gastos a las familias dejándolas con mayor margen para la inversión generando, por ende, desarrollo local. Es decir, debemos ya iniciar un pensamiento de metrópoli más que de una ciudad grande. Porque…, qué nos merecemos, una ciudad grande o una gran ciudad. Debemos decidir, pero pronto.

Ms. Carlos Vargas Cárdenas
Dra. Janett Mostacero Llerena
Consultores en Proyectos
Original de Boletín Gestión Empresarial

Hipotecas y Casas

LA CRISIS INMOBILIARIA NORTEAMERICANA Su impacto en el Perú

“Cuando la economía de los Estados Unidos estornuda, a las nuestras les da pulmonía”. Esta conocida frase no sólo alude al hecho de pertenecer al concierto de la economía global sino en particular a los altos niveles de dependencia y vulnerabilidad que históricamente hemos tenido en relación a dicho país. Pues bien, en los últimos meses la situación de las finanzas norteamericanas ha presentado problemas frente a los cuales es necesario que América Latina y en nuestro caso el Perú, ponga atención para desarrollar estrategias que nos mantengan a buen recaudo. Especialmente ahora que nos une un Tratado de Libre Comercio. Pero, sin embargo, ahora los países emergentes como Perú tienen más reservas, no tienen un déficit grande de cuenta corriente, la mayoría son exportadores de materias primas y les está yendo muy bien. Han reducido la inflación, la deuda pública como porcentaje del PIB ha caído. Es decir, son mucho menos vulnerables externamente.

Lo que ha ocurrido es una crisis o caída de la llamada “burbuja hipotecaria” que alimentó durante varios años un significativo crecimiento económico estadounidense. El mercado inmobiliario se extendió enormemente y los bancos se lanzaron a vender carteras hipotecarias a agentes financieros no bancarios. Dichos agentes, apoyados en estas garantías provenientes de la capacidad de pago de las hipotecas, colocaron créditos a través de derivados financieros sin ningún tipo de supervisión o regulación, en los llamados clientes “subprime” (personas sin niveles suficientes de solvencia ni liquidez).

Cuando después se presentó morosidad en los pagos por parte de estos deudores “subprime”, el sistema comenzó a tambalearse. Ante los inminentes riesgos, la tendencia de los actores financieros fue cerrar o restringir los créditos iniciándose así el proceso recesivo. Para neutralizar esta crisis, la Reserva Federal (FED) redujo la tasa de interés, inyectó a su mercado financiero miles de millones de dólares a fin de que los operadores tengan liquidez y últimamente ha intervenido a las dos más grandes inmobiliarias norteamericanas que ya estaban haciendo agua.

Un poco de historia
Pero, ¿sabemos qué es realmente la crisis subprime y como se originó?. A mediados del 2000, EE.UU. se encontraba en medio de la crisis “dot.com”, luego que estallara la burbuja que se había generado en el mercado tecnológico, llevando al índice Nasdaq por los suelos y a la economía norteamericana a una recesión. Ante tal panorama, la Reserva Federal estadounidense (Fed) decidió disminuir la tasa de interés de referencia con la intención de reactivar el nivel de actividad, a través del estímulo en el consumo gracias a un abaratamiento de los créditos. Así, dicha tasa llegó a ubicarse hasta en 1%, y se mantuvo por debajo del 2% desde inicio del 2001 hasta fines del 2004. Esta medida generó una distorsión en los mercados de crédito, avivando un incremento desmedido de los préstamos a costos mínimos nunca antes vistos en Estados Unidos. En ese contexto, el mercado inmobiliario inició una etapa de fuerte crecimiento, impulsado por los mayores precios de las casas y por los créditos hipotecarios más baratos, lo que propició que la adquisición de bienes raíces se convierta en un buen atractivo para la inversión para las familias norteamericanas. Los negocios de Real State estaban en su furor.

Dado este escenario, emergió el principal detonante de la crisis, que fue el aumento acelerado de los créditos de alto riesgo, o “subprime”. Este tipo de crédito es otorgado a las personas que tienen un deficiente historial de pago de sus préstamos, por lo que no califican para las mejores tasas del mercado. Las colocaciones de las hipotecas subprime pasaron de poco menos de US$ 100,000 mills. en el 2002 hasta más de US$ 600,000 mills. en el 2006. Según Moody’s, lo que para ese año equivalía a más del 20% del total en el mercado de préstamos en los Estados Unidos. Por otro lado, estos tipos de crédito eran utilizados para crear nuevos vehículos o instrumentos de inversión, como los CDO’s (collateralized debt obligation), los CLO’s (collateralized loan obligation), CMO’s (collateralized mortage obligations), entre otros. Estos derivados financieros presentaban una alta complejidad en su estructura, y aparentemente permitían obtener a los inversionistas altas rentabilidades con un riesgo bastante controlado. Además, las calificadoras de riesgo otorgaron excelentes notas a estos instrumentos, exacerbando la demanda por tales activos por parte de bancos, fondos e instituciones financieras de todo el mundo.

De esta manera, en el 2006 se empezaron a sentir los primeros estragos de esta burbuja, con una caída precipitada de los precios de venta de casas nuevas. Ello, sumado a las mayores tasas de interés (la FED empezó a endurecer las condiciones crediticias en junio 2004 ante indicios de inflación) generó una ola de incumplimientos en los créditos hipotecarios subprime y derivó finalmente en una caída en el valor y por tanto una contracción importante en la liquidez de todos los derivados financieros que tenían en su composición a estas hipotecas de riesgo. Sin embargo, los golpes más duros del crack hipotecario se sintieron a finales del 2007 y comienzos de este año.

La reacción norteamericana
Ante tal panorama, el gobierno norteamericano ha venido aplicando distintas políticas que estimulen la economía, basados principalmente en el asistencialismo a los ciudadanos y en la regulación de los mercados financieros, pero no se han conseguido los resultado esperados. El primer paquete de medidas del gobierno de Bush fue promulgada a fines de agosto del 2007 e iba orientada, principalmente, a favor de los deudores del mercado inmobiliario. Ya en enero del 2008, se puso en marcha una nueva serie de decretos de carácter tributario, en el que se contempló el reintegro de una parte de los impuestos pagados por los ciudadanos de la siguiente manera: devolución de US$ 600 a cada individuo contribuyente, US$ 1,200 en caso de que los contribuyentes formen una pareja y US$ 300 adicionales por hijo. Así, en total se devolvería más de US$ 150,000 mills. en impuestos, y 130 millones de contribuyentes calificarían para este reembolso. Finalmente el último paquete de reformas fue dado a conocer a finales de marzo del presente año, y se caracterizó por tratarse de medidas de aplicación gradual y que apuntan a transformar de manera importante la normativa reguladora del mercado financiero.

Antecedentes
Hace un poco más de un año Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, pronosticó que había un tercio de posibilidades de que Estados Unidos se estuviera encaminando hacia una recesión económica, y por aquel entonces mucha gente lo tildó casi de terrorista económico. A fines del año pasado cada vez más eran los comentaristas de opinión económica mundial que se plegaban a las proyecciones del ex presidente de la FED ya que la preocupación aumentaba al ver que el dólar caía a diario. Pues la recensión norteamericana se hizo inminente en marzo de este año, luego de la crisis hipotecaria los tiempos se aceleraron y esa fue la gota que rebalso el vaso, aún cuando en Estados Unidos no quieran todavía decir que ya están en recesión, pero, no se puede tapar el sol con un dedo. La pérdida de terreno del dólar fue el primer indicio de que la confianza hacia la divisa norteamericana no era la misma ya que los inversores buscaban otras opciones de inversión antes de refugiarse en el dólar, que años atrás era la moneda indiscutida más fuerte del mundo.

Actualmente, las cosas han cambiado de manera dramática, los Bancos Centrales de las naciones que más reservas en dólares atesoran evalúan diversificar sus reservas e incluso algunos ya lo han hecho. La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), también había evaluado meses atrás cambiarse al euro para realizar la venta de petróleo para que el crudo no pierda valor, pero gracias a Arabia Saudita, esta modificación fue frenada. De haberse concretado hubiese sido una catástrofe para la economía norteamericana.

Lo cierto es que el dólar vino declinando su valor desde principios del 2002. En este período cayó un 25% en relación a las divisas extranjeras mas importantes como el euro, o el yen, según un índice realizado por la Reserva Federal. En la actualidad los inversores están buscando refugio en las divisas fuertes y también en lo que se llama divisas menores como el real brasileño, ya que el fuerte crecimiento que han tenido las economías de América Latina en estos últimos años ha impulsado el valor de su moneda y los inversores ven esto muy atractivo.

La ironía de la economía mundial
Resulta algo irónico pensar que mientras a los países de América Latina, el Fondo Monetario Internacional le exige una serie de medidas disciplinarias y correctivas del gasto y “ajustes estructurales” con topes muy severos de déficit fiscal, no se trata nunca con el mismo escalímetro a quien hoy es el primer deudor del mundo. No hay que olvidar que la deuda total norteamericana, en cifras oficiales y esto no ha cambiado sustantivamente a la fecha, era a fines del 2007 mayor al producto bruto mundial y equivalía a más de tres veces el producto bruto interno (PBI) norteamericano y cuyos altísimos déficit fiscales constituyen un atentado al equilibrio de la economía del mundo.

Por otro lado no debemos dejar pasar por alto el hecho de que más de la mitad de la deuda externa de EEUU es con China, país que está buscando deshacerse rápidamente de los Bonos del Tesoro norteamericano que posee, lo que significa colocar más dólares en el mercado mundial precipitando aún más la tendencia a la baja de esta divisa.

Frente a la actual depreciación del dólar norteamericano, diversos y conspicuos economistas se han pronunciado aseverando que hoy asistimos a la muerte del patrón del dólar, como luego de la segunda guerra mundial fue la muerte del patrón del oro y en 1971 la muerte del patrón dólar-oro. Por otro lado, no dejemos de lado que la industria e inversiones militares en Estados Unidos constituyen una de las principales fuentes de expansión de su economía, lo que tiene relación de una manera perversa con las estrategias de guerra e intervencionismo de su actual gobierno, que la mayoría de la humanidad rechaza.

Según el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) aparecido la semana antepasada, el próximo año la crisis se agravaría debido a la combinación en el alza de los precios de alimentos y combustibles; sin embargo, hay detalles esperanzadores. La UNCTAD cree que el riesgo de la inflación se ha sobrevalorado, debido a que la desaceleración detendrá la presión inflacionaria y los productos básicos, así como los precios del petróleo se estabilizarán dentro de los niveles actuales. El secretario general de la UNCTAD, Supachai Panaithchapadki, dijo que tanto ricos como pobres deben “desconfiar” de las alzas en las tasas de interés para disminuir la inflación. ¿Deberíamos fiarnos del reporte de la UNCTAD?, que, si esta bien traducido, a la letra dice: “En las condiciones tan frágiles en las que se encuentra la economía global, las medidas para reforzar las políticas monetarias, podrían exacerbar la desaceleración de la economía mundial”. Como podemos observar, además de esta misiva, la debacle de la economía norteamericana trae cola y larga. Ya se está hablando de la estanflación en la economía. Es decir, palabra compuesta a partir de stagnation, estancamiento, e inflation, inflación; e indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede. La economía de nuestro país no tiene estas características aún, pero la economía global sí. ¿Cómo es posible que la ineficiencia en el trato de la economía de una país cono EE.UU. tenga tanta repercusión en las economías del mundo?. La respuesta es simple, porque toda la vida hemos dependido de ella. Podemos cambiar este asunto, lo dudamos.

Cómo nos afecta la crisis norteamericana
Ante este sombrío panorama, ¿de que manera esta crisis afecta a la economía peruana? Podemos mencionar dos perspectivas: la primera, viene por el lado del diferencial de las tasas de interés interbancarias, lo cual ha incidido en el comportamiento del tipo de cambio; y la segunda perspectiva, mediante el contagio en los mercados financieros. Producto de políticas monetarias contrapuestas, el diferencial de tasas de interés de referencia entre EE.UU. y el Perú se ha ampliado fuertemente (a junio, la tasa de referencia norteamericana estaba en 2% mientras que la peruana era de 5.75%), lo que llevó a que muchos capitales especulativos foráneos entraran al país para aprovechar las oportunidades de rentabilidad ofrecidas por tal diferencial, además de apostar a una mayor devaluación del dólar frente al sol, dada la mayor fortaleza de la economía peruana. El flujo de moneda extranjera entrante elevó el nivel de liquidez en dólares en el mercado monetario local, lo que generó un desplome del tipo de cambio en el país. Asimismo, el fortalecimiento del nuevo sol frente al dólar ha producido que el valor nominal de las exportaciones peruanas se encarezcan, y que a su vez las importaciones provenientes de EE.UU. se abaraten. En los últimos meses se observa una leve desaceleración en el ritmo de las exportaciones junto a una aceleración importante de nuestras importaciones, lo que como es lógico ha venido reduciendo el superávit de nuestra balanza comercial.

Por otro lado, el mercado financiero local también se ha visto afectado por el difícil momento que atraviesa la economía norteamericana. El efecto en las cotizaciones bursátiles fue inmediato. Recordemos que en el 2006 la Bolsa de Valores de Lima obtuvo una rentabilidad anual que llegó a 168.30% en su Índice General y 188.49% en su Índice Selectivo, mientras que el 2007, año en el que empieza con fuerza la crisis hipotecaria, la rentabilidad en ambos indicadores se redujo a 36.02% y 31.03%, respectivamente, tras presentar una alta volatilidad a lo largo del año. Más aún, en lo que va del 2008 la plaza bursátil local viene presentando ciertas pérdidas. Así, al 17 de junio del presente año, el Índice General acumuló un rendimiento de –4.74% mientras que el resultado del Índice Selectivo llegó a -5.75%. El panorama sombrío que atraviesan los mercados financieros mundiales producto del crack financiero norteamericano (el Dow Jones ha perdido 8.33% entre el cierre de diciembre de 2007 y el 17 de junio del presente año, mientras que el Nasdaq se contrajo en 7.34% en el mismo período) ha venido afectando negativamente las expectativas de los inversionistas locales, influenciando claramente en el desempeño de la bolsa limeña. Sin embargo, estos resultados son menores si se comparan con el desempeño de otras bolsas mundiales, como la de Londres (-9.21%), Frankfurt (-15.76%), Paris (-16.53%), Hong Kong (-17.10%) y Shanghai (-47.00%).

No tenemos un blindaje ante los diversos shocks económicos externos que ocurren cada cierto tiempo, menos aún si éstos se producen en un importante socio comercial. La coyuntura actual que vive el país, con un crecimiento de la producción sólido y sostenido, indicadores macroeconómicos en azul, acuerdos comerciales firmados y otros en agenda, y el reciente otorgamiento del grado de inversión, nos hace pensar que la actual crisis financiera norteamericana no tendrá mayores efectos ni generará fluctuaciones importantes en nuestro nivel de actividad.

Las medidas drásticas decretadas por el Banco Central de Reserva del Perú con la intención de detener la entrada de capitales extranjeros especulativos de corto plazo, realmente produjo los resultados que se esperaban, frenando por ende la caída del tipo de cambio, aunque también ha generado un desequilibrio temporal en el mercado local de dólares. De igual manera, se espera que la Bolsa de Valores tenga un mejor desempeño en este último trimestre del año, y llegue a un nivel de rentabilidad del 20% al finalizar el 2008, apoyada en los resultados positivos que se espera reporten las empresas nacionales.

Prospectiva
No esperamos una recuperación del sector financiero hasta por lo menos fines del 2009, o más tarde quizás. Eso dependerá mucho de los resultado de la elección de noviembre. Estos son los escenarios: si los Demócratas ganan la Casa Blanca y aumentan su margen de escaños en el Senado, habrá un plan de rescate mucho más agresivo para los dueños de casas con seguridad. Si sale elegido un Republicano para la Casa Blanca y los Demócratas mantienen el control del Senado y la Cámara de Representantes, se mantendrá una lucha de poder que congelaría cualquier plan de rescate para los dueños de las casas. En ese caso la recuperación de los precios de las casas y del sector financiero se dilatarán más tiempo.

Por todo esto y dado el eficiente trabajo de las instituciones responsables del manejo de la economía peruana, podemos ser optimistas todavía y esperar convencidos de que las perspectivas positivas establecidas para nuestro país no variarán significativamente en el futuro ante la recesión de la otrora nación más poderosa del mundo.

Fuente:
Investigación y Gestión Consultores

Vea:
El Origen de la Crisis Economica Global (I)
El Origen de la Crisis Economica Global (II)
El Origen de la Crisis Economica Global (III)

Hipotecas y Casas

Hipoteca del BBVA para Comprar Casas desde España

Los peruanos residentes en España podrán acceder a la financiación de una vivienda en su país de origen a través de una línea de créditos establecida entre el BBVA Banco Continental, filial peruana de la entidad financiera española, y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú.

La posibilidad de realizar el sueño de la compra de una casa propia la podrán llevar a cabo a través de una cuenta de préstamo hipotecario con remesas del exterior, el primer producto de este tipo que el BBVA lanza en el mercado español.

Los titulares del préstamo podrán enviar desde España remesas mensuales a una cuenta abierta en el banco peruano iguales o superiores a la cuota que debe pagar el cliente por el crédito hipotecario. El importe mínimo será de 80 dólares (65,18 euros), divisa en la cual está denominada la cuenta.

Hipotecas y Casas